Muchas pymes llevan meses usando inteligencia artificial sin llamarla así: un chat en la web, borradores de correo, imágenes para redes o una herramienta que ordena documentos. Desde el 2 de agosto de 2026, algunas de esas situaciones tienen nuevas obligaciones de transparencia en la Unión Europea. No significa que cada frase ayudada por ChatGPT deba llevar una etiqueta. Sí significa que hay casos en los que el cliente debe saber que habla con una máquina o que una imagen, un audio o un vídeo no son auténticos.
La Comisión Europea publicó en julio sus directrices sobre el artículo 50 del Reglamento de IA y actualizó después sus preguntas frecuentes. Para una pyme, la forma útil de leerlas no es memorizar artículos: es revisar dónde hay IA de cara al público, quién controla el sistema y qué percepción puede llevarse una persona razonable.
Esta guía es informativa y no sustituye asesoramiento jurídico para un caso concreto. La clasificación puede cambiar según el uso, el sector, el proveedor y el tipo de datos tratados.
Primero: proveedor y desplegador no son lo mismo
El Reglamento distingue entre quien proporciona un sistema de IA y quien lo utiliza bajo su autoridad. Una empresa que desarrolla y comercializa su propio chatbot puede ser proveedora. Un restaurante, una clínica o una tienda que contrata un chatbot de un tercero normalmente actúa como desplegador.
La diferencia reparte responsabilidades. El proveedor debe diseñar los sistemas interactivos para informar de que son IA y debe incorporar marcas legibles por máquina en determinados contenidos sintéticos. El negocio que despliega la herramienta debe asegurarse de que la información llega realmente a la persona y tiene obligaciones directas en casos como deepfakes, reconocimiento de emociones o textos de interés público sin control editorial.
En la práctica, no basta con suponer que la plataforma «ya cumplirá». Pide al proveedor por escrito qué avisos incorpora, qué metadatos conserva, qué configuración depende de ti y cómo documenta el cumplimiento.
Cuatro situaciones que una pyme debe revisar
| Uso | Qué revisar desde el 02/08/2026 | Ejemplo de medida prudente |
|---|---|---|
| Chatbot, agente de voz o avatar | Que la persona sepa que interactúa con IA, salvo que resulte obvio | Aviso claro al iniciar el chat o la llamada |
| Deepfake de imagen, audio o vídeo | Divulgación visible o audible de que el contenido fue generado o manipulado | Etiqueta junto a la pieza y dentro del vídeo cuando proceda |
| Texto sobre asuntos de interés público | Etiquetado si se publica sin revisión humana ni control editorial real | Revisión sustantiva, fuentes y responsable de aprobación |
| Reconocimiento de emociones o categorización biométrica | Informar a las personas expuestas al sistema | Aviso previo específico y revisión jurídica del uso |
Chatbots y agentes de voz: el aviso debe entenderse
Si un sistema habla directamente con una persona —por texto, voz o mediante un avatar— debe estar diseñado para informar de que se trata de IA, salvo cuando sea evidente para alguien razonablemente informado y atento. Para una pyme, la opción más segura suele ser un aviso sencillo al principio.
«Soy el asistente virtual de…» funciona mejor que esconder la información en la política de privacidad. En una llamada, el aviso debería escucharse antes de recoger datos o cerrar una reserva. En una web, debe aparecer dentro de la experiencia, no solo en el pie de página.
La transparencia no obliga a convertir cada conversación en un texto legal. Un mensaje claro puede mejorar la confianza y ajustar expectativas: el usuario entiende que el sistema puede resolver preguntas frecuentes y que una persona tomará el relevo cuando el caso lo requiera.
Deepfakes: una marca técnica no sustituye el aviso visible
El Reglamento considera deepfake una imagen, audio o vídeo generado o manipulado por IA que se parece a personas, objetos, lugares, entidades o hechos existentes y puede parecer auténtico. Quien publica o utiliza esa pieza debe divulgar que es artificial o ha sido manipulada.
La Comisión aclara que no basta con confiar en los metadatos o en una marca invisible incorporada por la herramienta. El aviso para el público debe ser comprensible y perceptible sin instrumentos especiales. En contenidos claramente artísticos, satíricos o de ficción, la forma de informar puede adaptarse para no estropear la obra, pero la obligación no desaparece sin más.
Ejemplo práctico: si una inmobiliaria crea con IA un vídeo realista de cómo quedará una reforma, debería indicarlo de forma visible. Si un negocio clona la voz del gerente para un anuncio, la audiencia debe saber que el audio es sintético. Además del Reglamento de IA, pueden entrar en juego derechos de imagen, voz, consumo y protección de datos, que tratamos en la guía de derechos de imagen y contenido generado con IA.
No todo texto asistido por IA necesita una etiqueta
Este es uno de los puntos que más confusión genera. La obligación específica del artículo 50 se refiere a texto generado o manipulado con IA que se publica para informar al público sobre asuntos de interés público. Además, existe una excepción cuando el contenido ha pasado por revisión humana o control editorial y una persona o entidad asume la responsabilidad editorial.
Una corrección ortográfica o una lectura superficial no bastan. Las directrices describen la revisión humana como un examen deliberado del fondo por alguien con conocimiento y criterio profesional. El control editorial implica capacidad real para aprobar, cambiar o rechazar el contenido, comprobar hechos y evaluar fuentes.
Por tanto, una descripción de producto, un correo comercial o un borrador interno no se convierten automáticamente en contenido etiquetable por haber usado IA. Pero una guía pública sobre salud, ayudas, finanzas o normativa preparada y publicada sin revisión sustantiva puede entrar en el supuesto. La solución más sólida no es llenar internet de etiquetas: es establecer una revisión real y dejar rastro de quién aprobó la pieza.
Formación del equipo: la alfabetización en IA también cuenta
El deber de adoptar medidas de alfabetización en IA se aplica a proveedores y desplegadores desde febrero de 2025. En 2026 se simplificó el enfoque: no se impone un nivel idéntico para todas las personas, pero la empresa debe apoyar la formación de quienes operan o usan sistemas de IA teniendo en cuenta su experiencia, el contexto y las personas afectadas. Las autoridades nacionales empiezan a supervisar esta obligación desde el 2 de agosto de 2026.
Una pyme no necesita organizar un máster. Sí debería poder demostrar que el personal sabe, al menos:
- qué herramientas de IA están autorizadas;
- qué datos no deben introducirse;
- qué errores son habituales y cómo revisarlos;
- cuándo debe intervenir una persona;
- cómo informar al cliente;
- quién responde ante una incidencia.
Guardar el temario, la fecha, asistentes y una política interna breve es más útil que comprar un certificado genérico que no menciona los sistemas utilizados por el negocio.
Auditoría práctica en siete pasos
- Haz inventario. Lista chatbots, generadores de contenido, sistemas de voz, análisis de llamadas, cámaras y automatizaciones con IA.
- Asigna el rol. Anota si eres proveedor, desplegador o ambas cosas en cada uso.
- Localiza la exposición pública. Marca qué sistemas hablan con clientes o generan piezas que estos ven.
- Comprueba los avisos. Haz una prueba real como usuario y guarda capturas o grabaciones.
- Define revisión humana. Especifica quién verifica el fondo, con qué fuentes y qué puede rechazar.
- Pide documentación al proveedor. Transparencia, marcas, registros, datos, cambios de versión y reparto contractual de obligaciones.
- Forma al equipo y registra. Una sesión adaptada al trabajo real, política breve y canal para incidentes.
Si el sistema ya actúa durante periodos largos o puede tocar herramientas internas, añade permisos limitados, registros y un botón de pausa. Nuestra guía sobre supervisión humana de agentes de IA desarrolla esa parte operativa.
¿Hay que etiquetar contenido antiguo?
La Comisión indica que el contenido generado antes del 2 de agosto de 2026 no tiene que etiquetarse con carácter retroactivo, aunque anima a hacerlo cuando resulte posible y útil. Existe además un periodo limitado hasta el 2 de diciembre de 2026 para determinadas obligaciones técnicas de marcado en sistemas que ya estaban en el mercado antes de agosto. Esa excepción afecta al marcado por parte del proveedor, no es una prórroga general para ignorar avisos al público.
Sanciones: contexto sin alarmismo
Las infracciones de estas reglas pueden alcanzar multas de hasta 15 millones de euros o el 3 % de la facturación mundial del ejercicio anterior, según el supuesto. La normativa contempla proporcionalidad para pymes y empresas de pequeña capitalización. La cifra máxima no es la multa automática por olvidar una frase en un chat; depende de la infracción, las circunstancias y la aplicación de la autoridad competente.
El enfoque sensato es documentar decisiones y corregir primero los puntos visibles. Un negocio que identifica sus sistemas, informa con claridad, forma a su equipo y exige respuestas al proveedor está mucho mejor situado que otro que no sabe dónde usa IA.
Conclusión
La transparencia con IA no consiste en colocar una advertencia enorme en cada publicación. Consiste en evitar que una persona crea que habla con un humano cuando no es así, que tome por real un contenido sintético o que reciba información pública sin que nadie se responsabilice de revisarla.
Para la mayoría de pymes, el primer paso cabe en una mañana: inventario, prueba de los avisos, responsable editorial y conversación con el proveedor. La tecnología puede cambiar cada semana; un criterio claro de información y supervisión envejece mucho mejor.
Preguntas frecuentes
¿Un chatbot debe avisar de que utiliza inteligencia artificial?
Los sistemas que interactúan directamente con personas deben informar de que son IA salvo que resulte evidente. Para una pyme, un aviso claro al iniciar el chat o la llamada es la medida más prudente.
¿Todo texto escrito con IA debe etiquetarse?
No. La obligación específica afecta a textos publicados para informar sobre asuntos de interés público cuando no existe revisión humana ni control editorial real.
¿Las imágenes y vídeos deepfake deben identificarse?
Sí. El aviso debe ser visible o audible y comprensible para la audiencia; no basta con una marca técnica o metadatos invisibles.
¿Una pyme debe formar a su plantilla en IA?
Debe adoptar medidas de alfabetización adaptadas a los conocimientos del equipo, el contexto de uso y las personas afectadas. No se exige el mismo nivel para todos los puestos.
Fuentes y fecha de revisión
Revisado el 26 de agosto de 2026. Fuentes oficiales de la Comisión Europea: directrices de transparencia del artículo 50, preguntas y respuestas sobre proveedores y desplegadores y criterios de alfabetización en IA.