Dos negocios de la misma calle, con el mismo consumo y la misma comercializadora, pueden pagar cientos de euros de diferencia al año. La causa casi nunca está en el precio del kWh, que es lo único que mira todo el mundo, sino en tres líneas de la factura que se leen por encima: los excesos de potencia, la energía reactiva y el alquiler de los equipos de medida.
Ninguna de las tres depende de que apagues luces. Dependen de cómo está contratado el suministro y de cómo arranca la maquinaria. Se corrigen una vez y se dejan de pagar todos los meses.
Antes de nada: qué tarifa tienes
Todo cambia según el peaje de acceso, que aparece en la factura junto al CUPS:
| Peaje | Para quién | Qué implica |
|---|---|---|
| 2.0TD | Hasta 15 kW: la mayoría de comercios, oficinas y locales pequeños | Dos periodos de potencia. No se facturan excesos: si te pasas, salta el interruptor |
| 3.0TD | Más de 15 kW en baja tensión: obradores, talleres, restaurantes con cocina potente, pequeñas industrias | Seis periodos de potencia, cada uno con su precio, y los excesos sí se facturan |
| 6.1TD y superiores | Alta tensión: industria y grandes instalaciones | Misma lógica que la 3.0TD, con más matices |
Si estás en 2.0TD, sáltate el siguiente apartado. Si estás en 3.0TD, es probable que ahí tengas dinero olvidado.
1. Excesos de potencia: pagar por un pico de tres minutos
En 3.0TD el contador registra la potencia máxima que has demandado en cada uno de los seis periodos. Si en algún momento superas la potencia que tienes contratada, aunque sea durante unos minutos un martes de febrero, ese exceso se factura. Y no se factura una vez: aparece en el recibo de ese mes, cada vez que ocurre.
Lo perverso del asunto es que un solo arranque simultáneo puede hacerlo saltar. El horno, el compresor y el aire acondicionado poniéndose en marcha a la vez a las ocho de la mañana marcan un pico que no vuelve a repetirse en todo el día, pero que ya está medido.
Qué hacer:
- Pide la curva de carga a tu distribuidora (es gratuita y es tuya). Ahí se ve exactamente cuándo se producen los picos.
- Ajusta la potencia periodo a periodo. En 3.0TD no contratas un único valor: puedes tener más potencia en el periodo de más actividad y menos en el resto. Casi nadie lo aprovecha.
- Escalona los arranques. Cinco minutos de diferencia entre el horno y la climatización pueden borrar el exceso sin tocar la producción.
- Cuidado con el ajuste a la baja. Bajar la potencia contratada reduce el término fijo, pero si te quedas corto pagarás excesos todos los meses. La cuenta hay que hacerla con datos reales, no a ojo.
2. Energía reactiva: el recargo silencioso de la maquinaria
Los motores, compresores, cámaras frigoríficas, balastos y transformadores no consumen solo energía activa: también necesitan energía reactiva para funcionar. Esa energía no mueve nada útil, pero circula por la red, y por eso se penaliza cuando es excesiva.
La referencia es el factor de potencia (cos φ). Cuando baja de 0,95, la reactiva empieza a facturarse. En los periodos de menor demanda no se aplica ese recargo, así que el problema se concentra justo en las horas en las que tu negocio trabaja a pleno rendimiento.
Es un recargo típico de talleres mecánicos, obradores, lavanderías, carnicerías y cualquier local con frío industrial. La solución habitual es una batería de condensadores correctamente dimensionada: es una inversión que se amortiza con lo que dejas de pagar, y a partir de ahí es ahorro puro.
Búscalo en tu factura como «energía reactiva» o «kVArh». Si aparece con importe, tienes un problema técnico, no comercial: cambiar de compañía no lo arregla.
3. Alquiler de los equipos de medida: poco dinero, para siempre
Si el contador no es de tu propiedad, pagas un alquiler mensual. Es una cantidad pequeña comparada con el resto de la factura, y precisamente por eso lleva años pasando desapercibida. Se puede comprar un equipo homologado y dejar de pagarlo: la cuenta es sencilla y depende de cuántos años vayas a seguir en el local.
Y una cuarta línea: lo que no es energía
Revisa también los servicios añadidos: mantenimientos, seguros de avería, «protecciones» y asistencias que se colaron al firmar y que se cobran cada mes. No son ilegales, pero muchas veces cubren algo que ya tienes cubierto en el seguro del local.
Cómo revisarlo este mes
- Coge la última factura y localiza el peaje (2.0TD, 3.0TD…) y el CUPS.
- Busca las líneas de exceso de potencia, energía reactiva, alquiler de equipos y servicios. Anota el importe de cada una.
- Suma esas cuatro líneas y multiplícalas por doce. Ese es tu ahorro potencial sin cambiar de compañía.
- Pide la curva de carga si estás en 3.0TD y mira dónde se producen los picos.
- Solo después, compara ofertas. Cambiar de comercializadora con la potencia mal ajustada es cambiar de sitio el problema.
Si prefieres que lo mire alguien con la factura delante, aquí explicamos qué debe incluir una comparativa de luz seria y cómo distinguir a un asesor de un comercial. Para el detalle de cómo se estructuran los peajes por periodos en negocios, esta guía de tarifas de luz para empresas 3.0TD y 6.1TD lo desglosa con ejemplos. Y si lo tuyo es el consumo del día a día más que el contrato, tienes doce ajustes que se notan en la factura sin frenar el negocio.
En resumen
El precio del kWh es lo primero que mira todo el mundo y lo último que suele explicar una factura desproporcionada. Antes de negociar nada, mira qué estás pagando por picos de tres minutos, por una maquinaria sin compensar y por un contador alquilado desde hace diez años. Es la parte aburrida de la factura y es donde está el dinero.
Marco normativo y estructura de peajes: Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Recomendaciones de eficiencia: IDAE.